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El susurro que Tita al fin se atrevió a dar

comunicar miedos

n el Valle Esmeralda, cuando el sol bajaba detrás de las montañas rosadas, todas las tortugas pequeñas se reunían a jugar cerca del estanque. Todas, menos Tita.

Tita siempre se quedaba un poco atrás, mirando desde lejos. Quelina lo había notado varios días, pero no quería apresurarse. Sabía que algunas cosas necesitan tiempo, como las flores que abren despacio.

Una tarde, Quelina se acercó y se sentó junto a Tita en una piedra suave.

Quelina la tortuga sabia

“El cuento continúa… 🌙”

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💛 QUELINA NOS DICE...

Cuando ponemos nombre a nuestros miedos y los compartimos con alguien de confianza, dejan de ser tan pesados y empezamos a sentirnos acompañados.

✨ ACTIVIDAD PARA HACER JUNTOS

Paso 1: Invite a su hijo a dibujar en un papel una pequeña caja y decirle que esa es 'la caja de los miedos'. Juntos escriban o dibujen dentro algo que a él o ella le dé un poco de miedo. Paso 2: Túrnense para compartir uno de esos miedos en voz alta, usando la frase: 'A veces siento miedo cuando...'. El adulto comparte primero para modelar confianza y vulnerabilidad. Paso 3: Por cada miedo compartido, escriban o dibujen afuera de la caja a alguien que puede ayudar, reforzando que hablar es un acto valiente y que siempre hay alguien dispuesto a escuchar.

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El susurro que Tita al fin se atrevió a dar · 6/33
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