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La silla vacía de Manchita en el jardín

perdida mascota

n el jardín de Quelina había una piedra redonda y suave, justo al lado de las flores amarillas. Allí siempre estaba Manchita, su pequeña rana de lunares blancos, tomando el sol por las mañanas.

Pero esa mañana, la piedra estaba sola.

Quelina se sentó frente a ella sin decir nada. Solo la miró. Manchita ya no estaba, y eso dolía en un lugar muy adentro del pecho, un lugar que Quelina no sabía muy bien cómo nombrar.

Quelina la tortuga sabia

“El cuento continúa… 🌙”

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💛 QUELINA NOS DICE...

Querer a alguien que ya no está sigue siendo amor, y ese amor nunca se pierde.

✨ ACTIVIDAD PARA HACER JUNTOS

Paso 1: Busquen juntos una piedra pequeña en el jardín o en la calle y lávense las manos para limpiarla con cuidado. Paso 2: El niño o la niña dibuja o describe en voz alta algo que recuerde con cariño de su mascota, mientras un adulto escucha sin interrumpir. Paso 3: Coloquen la piedra en un lugar especial de la casa o el jardín como símbolo de que ese amor sigue presente.

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La silla vacía de Manchita en el jardín · 6/33
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