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El día que Lumo agradeció hasta la lluvia

gratitud cotidiana

ra una mañana muy especial en el Valle Esmeralda. Lumo, la pequeña luciérnaga, había planeado volar hasta la colina más alta para ver el amanecer. Se había despertado tempranito, había sacudido sus alitas y había llamado a Quelina con su luz parpadeante.

—¡Quelina, Quelina! ¡Hoy es el día perfecto! —dijo Lumo, brillando de emoción.

Quelina asomó su cabecita por el caparazón con una gran sonrisa. Las espirales doradas de su concha resplandecían suavemente con la luz de la mañana.

Quelina la tortuga sabia

“El cuento continúa… 🌙”

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💛 QUELINA NOS DICE...

Cuando miras con el corazón abierto, hasta la lluvia tiene algo hermoso que regalarte.

✨ ACTIVIDAD PARA HACER JUNTOS

Paso 1: Antes de dormir, siéntense juntos y túrnense para decir tres cosas pequeñas por las que están agradecidos hoy, pueden ser tan simples como 'el desayuno rico' o 'el abrazo de mamá'. Paso 2: Cada uno dibuje con los dedos en el aire su cosa favorita del día mientras el otro adivina de qué se trata. Paso 3: Cierren los ojos, respiren profundo y digan juntos en voz alta: 'Gracias por este día', para terminar con calma y calidez.

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El día que Lumo agradeció hasta la lluvia · 12/33
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