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Cuando Pino se convirtió en volcán de espinas

enojo descontrolado

ra una mañana brillante en el Valle Esmeralda cuando Pino salió de su madriguera con el pie izquierdo.

Primero, tropezó con una raíz y se cayó. Luego, su desayuno de bayas rodó colina abajo. Y para colmo, una nube tapó el sol justo cuando quería calentarse.

—¡Todo está mal hoy! —gruñó Pino, y sus espinas empezaron a erizarse un poquito.

Quelina la tortuga sabia

“El cuento continúa… 🌙”

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💛 QUELINA NOS DICE...

El enojo es una señal, no una orden; cuando lo reconocemos a tiempo, podemos elegir cómo actuar.

✨ ACTIVIDAD PARA HACER JUNTOS

Paso 1: Pregunta a tu hijo o hija: '¿Dónde sientes el enojo en tu cuerpo?' y señalen juntos ese lugar con una mano. Paso 2: Practiquen juntos la respiración de tortuga: inhalen contando hasta tres y exhalen contando hasta tres, imaginando que se meten en su caparazón. Paso 3: Inventen juntos un nombre divertido para el enojo de su cuerpo, como 'el volcancito', para que sea más fácil reconocerlo y nombrarlo la próxima vez.

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Cuando Pino se convirtió en volcán de espinas · 3/33
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