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Las patas pequeñas de Quelina y lo que pueden hacer

amor propio cuerpo

na mañana luminosa, Quelina estaba sentada junto al arroyo mirando sus patas. Eran cortas, redonditas y se movían despacio. Suspiró.

—¿Por qué suspiras? —preguntó Mara, la mariposa, posándose suavemente sobre una piedra cercana.

—Mira mis patas —dijo Quelina—. Son tan pequeñas. tienes alas para volar alto. Río tiene aletas para nadar rapidísimo. Lumo brilla en la oscuridad. Pino tiene púas que lo protegen. Yo solo tengo estas patitas lentas y chiquitas.

Quelina la tortuga sabia

“El cuento continúa… 🌙”

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💛 QUELINA NOS DICE...

Tu cuerpo no necesita ser el más rápido ni el más grande para hacer cosas hermosas y llenas de amor.

✨ ACTIVIDAD PARA HACER JUNTOS

Paso 1: Pídele a tu hijo o hija que trace la silueta de sus manos o pies en una hoja de papel. Paso 2: Juntos, escriban o dibujen dentro de la silueta todas las cosas bonitas que esas manos o pies han hecho: abrazar, caminar, dibujar, ayudar. Paso 3: Coloquen la hoja en un lugar especial de la casa y, cada vez que sientan que algo de su cuerpo no les gusta, vuelvan a mirar todo lo que ese cuerpo ya ha sido capaz de hacer.

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