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Pollito bebé Pico
Selectivo con comida
En el corral de doña Carmen, cuando el sol pintaba todo de color miel, vivía el pollito más pequeñito de todos. Su plumaje amarillo era suave como las nubes, y sus ojitos brillaban como gotitas de rocío.
Este pollito se llamaba Pico, y tenía algo muy especial: era el más curioso del mundo entero. Pero había algo que lo ponía triste... no le gustaba probar cosas nuevas para comer. Solo quería sus granitos dorados de siempre.
'Pío-pío-pío, no quiero', decía Pico cada vez que mamá gallina le ofrecía lombrices jugosas o semillitas crujientes. Sus hermanos comían de todo: ¡nam-ñam-ñam! Pero Pico cerraba el piquito fuerte y movía la cabecita: 'No, no, no'.
Mamá gallina suspiró con ternura. 'Mijito Pico, si no pruebas cosas nuevas, ¿cómo vas a crecer fuerte como tus hermanos?' Pero Pico solo se escondía debajo de sus alitas mullidas.
Un día, mientras todos comían, Pico se sintió muy solito. Sus hermanos crecían grandes y fuertes, pero él seguía siendo el más chiquitito. Se alejó del grupo y se sentó junto a una piedra lisa, con su corazoncito encogido como una semillita triste.
De repente, entre las hojas doradas apareció una tortuga muy anciana. Su caparazón brillaba con estrellitas que parpadeaban suavemente. Caminaba despacito, muy despacito, como si supiera un secreto hermoso.
'Detente un momento... y escucha lo que el viento tiene que decirle a tu corazón', susurró la tortuga con voz suave como la brisa. Sus ojitos sabios miraron a Pico con mucho amor. '¿Sabes por qué las flores huelen diferente cada una?'
Pico levantó su cabecita. Nunca había pensado en eso. Las rosas olían dulce, las violetas a misterio, los jazmines a luna... Cada una era especial y hermosa a su manera.
De pronto, Pico entendió algo mágico. Corrió hacia donde estaba mamá gallina con una semillita verde en el pico. 'Mami, ¿puedo probar?' Su corazoncito latía de emoción.
Mamá gallina sonrió tan grande que todo su ser se llenó de luz. Pico probó la semillita... ¡y descubrió que sabía a aventura! Luego probó una lombriz... ¡y sabía a tierra húmeda después de la lluvia!
Desde ese día, Pico se convirtió en el pollito más aventurero comiendo. Cada nuevo sabor era como descubrir un tesoro. Y creció fuerte, sano y muy, muy feliz.
Y cada noche, cuando las estrellitas aparecían en el cielo, Pico recordaba que el mundo está lleno de sabores esperando ser descubiertos por los corazones valientes.
EL MOMENTO DE QUELINA 🐢
Detente un momento... y escucha lo que el viento tiene que decirle a tu corazón. ¿Sabes por qué las flores huelen diferente cada una?
✨ Cada nuevo sabor es un pequeño tesoro esperando ser descubierto.