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Murciélago bebé Sombra
Vivir al revés de los demás
Cuando el mundo se vestía de oscuridad, pequeño Sombra abría sus ojitos brillantes. La luna era su sol, y las estrellas sus amigas de juegos. Su cuevita olía a tierra fresca y a secretos nocturnos.
Sombra tenía las alitas más suaves del bosque y un corazoncito que latía como un tamborcito feliz. Pero cada amanecer, cuando todos los animalitos salían a jugar, él tenía que esconderse. Sus papás le decían: "Los murciélagos dormimos cuando sale el sol, pequeño".
"¿Por qué yo no puedo jugar cuando hay luz?" preguntaba Sombra, colgando cabeza abajo. "Quiero conocer a los pajaritos, quiero ver las flores de colores". Sus alitas temblaban un poquito porque se sentía diferente.
Una mañana, Sombra se asomó poquito a poquito fuera de su cueva. ¡Ay! La luz le lastimaba los ojitos. Intentó volar, pero todo se veía muy brillante y confuso. Se tropezó con una rama y se cayó sobre unas hojas blanditas. "No puedo", susurró, "soy muy diferente".
Los conejitos lo vieron caer y se acercaron saltando. "¿Estás bien, pequeñito?" le preguntaron. Pero Sombra se sintió más solito que nunca. Sus ojitos se llenaron de lagrimitas porque no entendía por qué él era al revés de todos.
Entre las hojas doradas apareció Quelina, con su caparazón brillando suavemente. "Detente un momento... y escucha lo que el viento tiene que decirle a tu corazón", le dijo con voz de miel. Se acercó despacio y preguntó: "¿Has notado que las flores más hermosas necesitan tanto el sol como la lluvia?"
Sombra se quedó muy quietito, escuchando. Entonces entendió algo mágico: él no estaba al revés... ¡él completaba el mundo! Mientras otros dormían, él cuidaba la noche. Mientras otros descansaban, él hacía que las estrellas no se sintieran solas.
Esa noche, cuando sus papás despertaron, Sombra les contó su descubrimiento. "Yo cuido la noche para que sea hermosa", dijo orgulloso. Mamá murciélago lo abrazó con sus alitas: "Eres perfecto exactamente como eres, mi pequeño guardián de estrellas".
Y cuando la luna volvió a salir, Sombra voló más feliz que nunca, sabiendo que su momento especial era cuando el mundo necesitaba que alguien cuidara los sueños de todos los demás.
EL MOMENTO DE QUELINA 🐢
Detente un momento... y escucha lo que el viento tiene que decirle a tu corazón. ¿Has notado que las flores más hermosas necesitan tanto el sol como la lluvia?
✨ Cada quien tiene su momento perfecto para brillar.